-Narra Mario- Se quedó callada durante unos instantes, sin saber que decir, mirando a los lados rápidamente, derecha izquierda y así sucesivamente, miró por última vez y me besó, era un beso a fuego lento, nuestras lenguas jugueteaban y jugueteaban, nuestros labios encajaban perfectamente.
Me aparté rápidamente, vi de lejos a David Bisbal.
-Disimula -Le dije-
-Qué? Osea que un día me besas, sales huyendo, como si nada, me preguntas si me gustó el beso, te respondo con uno y te apartas diciendo que disimule. No te entiendo. -Contestó muy seria-
-Mira que eres idiota eh? Que casi nos pilla David, por eso me aparté y te dije que disimularas. -Empecé a reír sin parar-
-¿De qué te ríes? -Intentó ponerse seria, pero le salió una sonrisa de oreja a oreja-
-Estás loca.
-Dime, dime dime si estoy loca..(8) -Empezó a cantar-
Durante el tiempo que estuve con Malú, me olvidé por completo de mi hermano, me acerqué a la esquina y lo vi de lejos, sentado en un banco, hablando con una chica, mucho más mayor que él, no se de que se conocerían, me sonaba, pero el árbol que había en medio no me dejaba saber quien era. Malú se acercó a mi, depositando un beso en mi mejilla.
-Qué miras? -Dijo-
-Aquella chica de allí, has visto que guapa? -Bromeé-
Malú me miró con mala cara.
-¿Estás bromeando, no?
-No, es verdad. -Reí-
Malú se apartó de mi lado rápidamente, cogió su bolso y intentó marcharse, la cogí del brazo y acercándome lentamente hacia ella, -Donde vas? -Le dije-
-Déjame. -Respondió subiendo el tono de voz-
-Malú, que era broma, que no hay chica más bonita, más guapa, más hermosa, más perfecta que tú.
-¿Y porque la mirabas tanto? -Dijo-
-Pues comprenderás, que el que está al lado es mi hermano, la chica es más mayor que él, me suena la cara de la chica, pero ahora mismo no se decirte quien es, y de mi hermano no me fió ni un pelo.
-A ver -Se asomó y dijo sorprendida- Vanesa, que estás haciendo aquí, -Dijo mientras se acercaba a ella-
-Nada, paseaba por aquí, vi a este chico cantando, me acerqué a él y estuvimos hablando. -Respondió Vanesa-
Estuvieron hablando un buen rato Vanesa y Malú, yo hablaba con Jesús sobre como llevaba la canción que tenía que cantar en las batallas. La miraba y me salía una sonrisa de oreja a oreja, era perfecta de la cabeza a los píes, a su lado me olvidaba de todo, de mi padre, de los problemas. A su lado me sentía muy bien, a su lado soy feliz.
Malú se acercó a nosotros, ya se había ido Vanesa.
-Tengo que irme chicos. Jesús nos vemos mañana. -Dijo sonriendo-
-Puedo preguntarte algo? -Le dije-
-Sí, claro.
-¿Quieres venir a cenar a casa? No soy muy buen cocinero, pero se intenta. -Reí-
-Pensé que nunca lo dirías -Dijo susurrando, mientras me guiñaba un ojo-
-A las nueve? -Le contesté-
-Alli estaré.
Tenía que ir a comprar algo, para hacer la cena. Pensé que Malú no vendría a casa a cenar, me sorprendí bastante al escuchar su respuesta.
-Jesús, venga que tenemos que ir a comprar.
-Tú estas ligando con mi coach o es sensación mía?
-Anda vamos, Jesús no eh, no.
Durante todo el camino Jesús no paraba de hacer preguntas, se ponía un poco pesado cuando quería salirse con la suya, pero no le iba a decir la verdad. Llegamos al supermercado y empezamos a coger ingredientes para preparar la cena. Eran las siete y acabábamos de llegar a casa, me puse a meter el pescado en el horno, mientras, Jesús preparaba la ensalada.
-Jesús voy a ducharme, estate atento de que no se queme la cena. -Le dije-
-Que si, que si, corre a ducharte.
Eran las ocho y media, tenía que darme una ducha ligera. En el móvil puse un poco de música, salió su canción, la de `Ni un segundo´ no pude evitar sonreír, su imagen me venía a la cabeza.
-Mario, Malú ya ha llegado. -Dijo Jesús-
-Ya? Espera salgo en breves.
Eran las nueve, estuve mucho más rato del que creía en la ducha. Malú era muy puntual.
Salí de la ducha, con el pelo aún empapado, la vi ahí en el sillón, tan guapa como siempre. Jesús se marchó a su habitación con el ordenador, aproveché el momento para sorprenderla con un beso en el cuello.
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